Por: Iván Alonso Montoya Urrego
Representar el departamento de Antioquia en el Congreso de la República, es el camino que reafirma mi convicción: la educación es la fuerza transformadora más poderosa de una sociedad. Una sociedad educada, construye un futuro digno y lleno de oportunidades para todos. CREO en el futuro de nuestro país, donde la democracia se respete y la libertad económica se garantice como motores esenciales del progreso.
Mi formación académica, mi experiencia como educador y líder público, me han permitido comprender de cerca las necesidades de la gente y es un reto que, a partir del 2026, la agenda legislativa de Colombia esté centrada en una educación fuerte, moderna y accesible para todos.
La educación es mi prioridad para transformar el país. La infraestructura educativa moderna y digna, que garantice acceso real al aprendizaje; la calidad educativa con pertinencia territorial, fortaleciendo a docentes y adaptando los contenidos a las realidades actuales; las oportunidades para los jóvenes, reduciendo brechas entre zonas rurales y urbanas y, un acompañamiento integral a las familias, entendiendo que la educación se construye desde el hogar y la comunidad.
Una sociedad educada necesita, además, un entorno democrático y económico que le permita a la gente desarrollar su proyecto de vida con libertad. Por eso, CREO en una democracia sólida, participativa y transparente como base de cualquier transformación social.
CREO en las instituciones, el Estado de Derecho y la separación de poderes, como salvaguarda frente a abusos y riesgos autoritarios. La libertad de expresión y el derecho al disenso, como clave esencial para que la educación se origine sin imposiciones ideológicas.
La democracia no se nos puede volver paisaje, estamos llamados a cuidarla y defenderla cada día, promoviendo la participación ciudadana informada, para que cada colombiano pueda incidir en las decisiones públicas desde el conocimiento y no desde la manipulación.
Así como una buena educación abre puertas, también es necesario un entorno donde las personas puedan emprender, trabajar, invertir y progresar sin barreras injustas. Por esta razón, la libertad económica es el camino hacia las oportunidades reales.
CREO en un modelo de libertad económica responsable, que incentive el emprendimiento, proteja la propiedad privada y premie el esfuerzo; estrategias para atraer inversión, generar empleo y dinamizar las economías urbanas y rurales. Una economía abierta, competitiva y basada en la innovación, donde la educación se conecte con las oportunidades del mercado laboral.
La libertad económica no debe ser un privilegio, es un derecho que le permite a la gente para construir su futuro con sus propias manos.
Mi compromiso con Antioquia es representar un liderazgo que defiende la educación, la democracia y la libertad económica como un triángulo indivisible para el desarrollo. Un país educado piensa mejor; un país libre decide mejor; y un país con libertad económica trae desarrollo.
CREEMOS en ser la voz de los antioqueños en la Cámara de Representantes, para trabajar por la Antioquia pujante, democrática y con oportunidades reales para su gente.



