Por: Germán Hoyos
En la política colombiana, la experiencia suele medirse en cargos y períodos, pero la verdadera capacidad para servir se construye mucho antes de llegar a una curul. En el caso de Germán Hoyos Giraldo, su mayor diferenciador no es solo el tiempo que ha dedicado al servicio público, sino cómo lo ha recorrido: desde los cimientos, con preparación, disciplina y una convicción profunda de que la política debe ser un acto de decencia.
Desde niño, en su hogar, aprendió las bases que marcaron toda su vida. De su padre, la responsabilidad, la laboriosidad y la disciplina. De su madre, la austeridad y la prudencia. Valores que, con el tiempo, se convertirían en las bases de su manera de entender lo público.
Donde empieza la historia: preparación, disciplina y propósito
Germán terminó el bachillerato en Guatapé y llegó a Medellín a perseguir un sueño: estudiar Contaduría Pública en la Universidad de Medellín. Mientras cursaba sus estudios nocturnos, trabajaba como portero planillador en Empresas Varias de Medellín. Sus jornadas empezaban a las 5:00 de la mañana y terminaban a las 11:00 de la noche. Esa experiencia forjó carácter; le enseñó que el mérito es una construcción diaria y que la preparación es la base de cualquier responsabilidad pública.
La formación técnica: la preparación como garantía de idoneidad
Germán se graduó como Contador Público de la Universidad de Medellín y posteriormente obtuvo una Especialización en Gerencia en la Universidad Pontificia Bolivariana. Su formación no fue solo académica, fue la puerta de entrada para entender cómo funciona el Estado, cómo se administra el recurso público y qué significa tomar decisiones con rigor. Porque la experiencia, sin preparación, no genera confianza. Y la confianza, en lo público, sólo se sostiene sobre la idoneidad.
Conocer el Estado desde adentro: del almacén municipal al sueño cumplido de ser funcionario de EPM.
Los primeros pasos de Germán en el servicio público fueron profundamente formativos. Primero fue auxiliar de contabilidad en Emvarias, su primer contacto técnico con la gestión pública. Luego pasó a ser Jefe del Almacén del Taller Municipal, donde aprendió a ser riguroso y cuidadoso con los bienes públicos.
Más adelante llegó lo que él mismo considera un momento determinante, su ingreso a la Auditoría de EPM. Desde niño, soñaba con trabajar en esa empresa querida por todos los antioqueños. Y ese sueño se hizo realidad. Allí combinó su formación académica con la preparación diaria en una institución ejemplar, y alcanzó una de sus mayores satisfacciones profesionales: liderar la implementación de la auditoría financiera, un modelo que más tarde sería referente en otras entidades públicas.
Después llegó otro hito: convertirse en Auditor del Metro de Medellín.
Germán fue testigo, hace 30 años, de la puesta en funcionamiento del sistema y del diseño de los procesos de auditoría de una empresa de transporte ya en operación. Un logro que marcó su vida y su comprensión del impacto que tiene la buena gestión pública. Este recorrido, de carácter técnico y operativo le dio el conocimiento integral del Estado desde sus cimientos.
Un salto natural al servicio público electoral: cuando la experiencia se vuelve vocación
Después de 12 años como servidor público, Germán renunció a la Contraloría de Medellín, siendo Asesor del Despacho del Contralor, motivado por un impulso que ha guiado su vida: servir a la gente. Su llegada al Concejo de Medellín en 1998 no fue producto de la improvisación, sino de la preparación y la convicción.
En ese espacio lideró la Comisión de Presupuesto y aplicó su formación financiera y su experiencia profesional para fortalecer el control y la eficiencia del gasto. También presidió la corporación en 2002.
En el Concejo encontró hombres y mujeres que lo inspiraron y le enseñaron el sentido más profundo del servicio público. Compartió su tercer período con Federico Gutiérrez hace 20 años, desde ahí han construido una gran amistad y un proyecto político que día a día se ha convertido en una realidad.
Experiencia legislativa: decisiones que transforman el país
En 2006 llegó a la Cámara de Representantes, donde integró la Comisión Tercera, Hacienda y Crédito Público, y fue su vicepresidente. También presidió la Comisión Legal de Cuentas, encargada de vigilar el gasto público nacional.
En 2010 llegó al Senado de la República, donde permaneció hasta 2022. Durante tres períodos integró la Comisión Tercera, fue su Presidente y participó en decisiones trascendentales para la estabilidad económica y fiscal del país.
Además, representó a Colombia en el Parlamento Andino, integrando las comisiones 1 y 3, y fue Vicepresidente por Colombia entre 2019 y 2020. Ese rol le brindó una perspectiva internacional, experiencia en negociaciones multilaterales y en diplomacia legislativa.
La experiencia que coincide con los valores de Creemos
El partido Creemos defiende la preparación, la transparencia, el rigor técnico y el servicio a la ciudadanía como principios fundamentales. Germán no solo se identifica con esos valores, los ha practicado toda su vida. Su experiencia no es adorno. Es una herramienta para Antioquia. Es la diferencia entre improvisar y saber hacer. Entre prometer y cumplir.
Experiencia y juventud, la combinación que transforma
Germán Hoyos cree profundamente en el papel de las nuevas generaciones:
“Los jóvenes, por su formación, por sus ideas, son los que están llamados a decirle al país qué es lo que hay que hacer, y nosotros, los que tenemos la experiencia, a acompañarlos y guiarlos en cómo hacerlo. Es un trabajo de la mano, en conjunto, que se complementa para llevar el cambio que necesita el país”.
La experiencia es su fortaleza.
La preparación, su garantía.
Y su vida entera, la prueba de que la decencia y el servicio siguen siendo posibles en la política.



